Activismo
Entrevista

Igualdad Animal y las megagranjas porcinas: "Para esta industria los animales son mercancía"

La directora de la organización, Silvia Barquero, alertó a Argentina y Chile por el avance de China en la industria cárnica para responder a la insostenible demanda de una población que crece y crece.

El posible acuerdo para la instalación de mega-granjas de cerdos entre Argentina y China sigue generando el rechazo de las organizaciones ambientales y buena parte de la ciudadanía argentina que empieza a comprender que detrás de este tipo de negocios hay un entramado de peligrosas consecuencias: ambientales, sociales, sanitarias, e incluso, económicas.

El modelo de crianza intensiva de animales y la producción masiva de ellos para abastecer el creciente consumo de carne a nivel mundial, empieza a ser cuestionado por una sociedad, que atenta a la crisis climática, empuja y presiona a las autoridades para evitar políticas que profundicen y agraven el delicado contexto actual.

Silvia Barquero (Foto: Instagram @silviabarquero)

En este esquema, las organizaciones de la sociedad civil tienen un rol protagónico. Así y haciéndose eco del polémico acuerdo chino-argentino, la organización internacional Igualdad Animal, que busca terminar con la crueldad animal, alerta a los ciudadanos argentinos y chilenos sobre el avance de China en la industria cárnica para responder a la insostenible demanda de una población que crece y crece. Su Directora Ejecutiva, Silvia Barquero, dialogó con Carbono News y contó cómo el movimiento End the Cage Age, del cual Igualdad Animal es parte, logró que el Parlamento Europeo inste a la Comisión Europea a prohibir la cría de animales de granja hacia el 2027, y cómo esta iniciativa puede trasladar el problema de Europa a Argentina y Chile.

¿Qué relación puede hacer entre la industria intensiva de carne que se produce en Europa y el posible avance del acuerdo entre China y Argentina para establecer mega-granjas de cerdos en nuestro país?

Conozco exactamente la situación en España y hay una clara conexión entre lo que está ocurriendo en mi país y lo que ha empezado a suceder en Argentina y Chile con la producción de cerdos. Como todos sabemos, China es un país en constante crecimiento y se espera que continúe creciendo la población debido a las nuevas políticas del Gobierno chino en cuanto al control de la natalidad y eso significa una mayor demanda de carne.

Hubo un momento determinado en que se desató un conflicto por sanidad animal en China y necesitaban importar desde otros países para abastecer la demanda de consumo. Esto derivó en que España se convirtiera en el principal exportador de carne de cerdo a China. Nosotros aumentamos nuestros números exponencialmente lo que supuso el crecimiento de una industria que tiene un comportamiento perverso. Y es lo que va a suceder ahora en Argentina y les voy a contar por qué: por un lado, porque esta industria que genera un grandísimo rechazo social en España (aunque no está siendo escuchado por las administraciones porque el lobby de la industria cárnica es poderosísimo) tiene consecuencias para nuestra salud, nuestro planeta, para la Tierra y para los propios animales.

Granja de cerdos en Escocia (Foto: Igualdad Animal)

En España ha habido una explosión de producción de cerdos, hemos crecido exponencialmente duplicando la cabaña ganadera de cerdos. Estamos peleando con Alemania y otros países europeos por el podio del principal productor de cerdo. De repente, la industria ha sido consciente y se han publicado noticias de que, probablemente, China haya resuelto el problema de sanidad animal con la crisis sanitaria que tuvieron y han vuelto a poner en marcha su producción o, al menos, la mayoría por lo que ya no necesitan cerdos de España. Entonces para que nos hagamos cuenta de la grave crisis que genera esta decisión para el sector: el 49% de las exportaciones de España están destinadas a China, es decir, que probablemente volvamos a reducir la producción.

Sin embargo, hay un dato significativo y es que China es uno de los países más habitados del planeta y necesita abastecer la demanda existente y esa demanda parece ser que va a derivarse a Argentina y Chile por todo lo que se está viendo. Invito a la ciudadanía en Chile y Argentina a que conozca las consecuencias de la implantación de esta industria que denomino perversa porque contamina la Tierra. Quiero dejar claro, en primer lugar, que el 42% de los acuíferos en Cataluña, la región donde más concentrada está la producción de cerdos en nuestro país, están contaminados. Los acuíferos están contaminados de tal modo que no se puede volver a beber agua de ellos. Es decir que los purines, los excrementos, las heces de los animales han contaminado el sustrato del suelo de la tierra y han contaminado irreversiblemente los acuíferos desde donde bebe agua la población. Y ahora nos encontramos con que hay camiones cisternas que abastecen de agua a esos municipios. Luego, y suponiendo que ya es notorio, la industria ganadera es responsable de las emisiones del 14.5% de gases de efecto invernadero. Finalmente decir que la carne de cerdo es roja y está, según la OMS, relacionada con el cáncer, por lo que hay un motivo de salud pública para evitar también este tipo de producción.

El Parlamento Europeo instó a la Comisión Europea a prohibir la cría de animales de granja en jaulas hacia el 2027. Parte de ese logro fue de Igualdad Animal, ¿cómo fue el proceso para llegar a esta instancia?

Formamos parte de la iniciativa End the Cage Age ("Fin a la era de las jaulas") que consiguió millones de firmas de ciudadanos europeos lo que hizo que esta medida fuera tomada en consideración por la Comisión Europea y que, por lo tanto, se haya comprometido a prohibir hacia 2027 la cría de animales de granja en jaulas. Lo que no sabemos es hasta donde va a llegar esa prohibición y cuál va a ser el texto que finalmente se apruebe. No obstante, es evidente que esta iniciativa dará una mejora del sistema actual en el que, por ejemplo, los animales para cría como las cerdas están completamente inmovilizadas en jaulas de gestación en las que permanecen dos meses tumbadas sin moverse, sobre todo en el momento en que están amamantando a los lechones, para que no perjudique a la mercancía, porque para esta industria los animales son eso: recursos, mercancía para obtener un beneficio económico.

Mirá también: Los animalistas hablaron, y Europa quedó a un paso de prohibir la crianza de animales en jaulas

Por lo que sabemos, la conversación se está llevando al punto de intentar conseguir que el texto que finalmente se promulgue, sea un texto en el que no solo estén prohibidas las jaulas sino que se contemple la posibilidad de que los animales tengan libertad de movimiento en espacios amplios en los que la densidad de los animales por metro cuadrado sea la mínima para que puedan desarrollar su comportamiento biológico natural e, incluso, tengan la posibilidad de salir al exterior. Esta iniciativa del Parlamento Europeo es completamente positiva y puede sumarse a la decisión de China de dejar de comprar carne de cerdo a España en los próximos años. Si la Comunidad Europa obliga a los países europeos a criar en condiciones de bienestar a los animales eso significará para China un perjuicio económico porque hará que se encarezca la compra. Y, en ese sentido, creo que se va a derivar toda la producción a Chile y Argentina y eso se tiene que tener muy presente en estos países porque no se puede permitir que se traslade el problema a otro país.

Por un lado, vemos a los mandatarios firmar tratados como el Acuerdo de Paris o de comprometerse internacionalmente a reducir los GEI. Sin embargo, terminan firmando este tipo de acuerdos que son contradictorios. ¿Cuál es tu análisis de este comportamiento por parte de los Gobiernos?

Hay claramente una incoherencia y creo que el lobby de la industria cárnica es poderosísimo a nivel planetario y lo que hacen en España lo harán en Argentina, lo vienen haciendo en Estados Unidos y vienen copiando, además, estrategias y planes de actuación de unos países a otros. Hay una clara evidencia científica de que la industria ganadera es responsable de un porcentaje muy importante de la emisión de GEI, del consumo de recursos hídricos de terreno, de la deforestación de la Selva Amazónica que está literalmente quemada para cultivar el grano que suministra alimento a los animales que luego se consumen en países occidentales. 

Entonces, hay tanta información al respecto que lo que no se entiende es como los políticos no toman medidas. Y ahí creo que la influencia del lobby de la industria de la carne tiene muchísima mano y, por decirlo de alguna forma gráfica, los tentáculos de la industria de la carne llegan muy muy lejos. Lo vemos, por ejemplo, en Europa como en el proceso de desarrollar el Green New Deal, que es el nuevo Acuerdo Verde para posicionar a Europa frente al cambio climático y reducir gases de efectos invernadero, esta industria ha modificado los borradores haciendo papel mojado las transformaciones que podrían significar un perjuicio para la industria. Por ejemplo, en la estrategia de la Granja a la Mesa, capítulo que habla sobre la alimentación de los ciudadanos europeos dentro del Green New Deal en Europa, vimos cómo se modificaba el texto borrador dejando a la reducción en el consumo de la carne como una lejana recomendación en cuanto al tipo de proteína que había que ingerir. Ahí hay un grave problema porque hay una contracción dentro de la UE y lo que se ve, claramente, es la incidencia del lobby que llega hasta el últimos de los rincones. Asimismo, el "Cancer Plan" de la UE también reconoce que la carne está directamente relacionada con el cáncer y eso no se tiene consideración en las estrategias alimentarias que luego se dan y son de cumplimiento obligatorio para todos los europeos.

¿Por qué es necesario terminar con este modelo de explotación insostenible de animales?

Hay una urgencia clara en asegurar el bienestar de los animales porque cualquiera que haya convivido con un animal sabe que sienten de la misma manera que nosotros. Los sistemas de cría industriales que, en España representan el 98% del tipo de cría de animales para consumo, no consideran la sintiencia de los animales. Hay prácticas industriales que si se conocieran y si se aplicaran a los animales con los que convivimos, la gente no lo toleraría, saldría en masa a las calles a manifestarse. Pero como no lo vemos resulta oculto y no tenemos el favor de la sociedad en términos generales y masivos.

La ganadería arrasa con el Amazonas (Foto: Igualidad Animal)

Quiero recordar, por ejemplo, que se tritura a los pollitos machos vivos al nacer porque no son necesarios para la industria del huevo, ya que solo necesitamos gallinas que pongan huevos. También podría mencionar prácticas habituales en la industria del cerdo como es amputar los testículos y rabos de los cerdos, sin anestesia, durante los primeros siete días de vida. Me gustaría preguntar: ¿alguien que me leyera o escuchara permitiría que se haga esto con su perro?, la respuesta es no, porque sabemos que es dolorosísimo. Pues algo habitual en la industria es que los animales terminen muriendo sin ningún tipo de atención veterinaria porque son producidos por millones y sistemáticamente sacrificados en mataderos, lo cual es el fin más infernal que puede recibir un animal después de toda una vida de sufrimiento, hacinamiento y estabulación porque los animales nunca ven la luz del sol. Hemos convertido la vida de millones y millones de animales en un verdadero infierno y de ahí la urgencia de Igualdad Animal de sacar a la luz y visibilizar lo que está sucediendo. Nuestra misión principal es, entonces, documentar las prácticas sistemáticas de la industria que se reducen a términos de rentabilidad económica y no de bienestar animal buscando el apoyo de la ciudadanía y un cambio de modelo.

La pandemia tiene una relación con el uso y abuso de los animales y ecosistemas. ¿Cuál es la posición de Igualdad Animal ante el COVID-19?

La misma que la de la Secretaria de Ambiente de Naciones Unidas, que nos dio la razón cuando lanzamos una campaña de recogida de firmas para prohibir los mercados húmedos donde, por ejemplo, se cree que surgió el coronavirus. Ya hubo otros ejemplos de crisis que pudieron haberse convertido en pandemia como la gripe aviar o la peste porcina que provienen, justamente, de la industrialización y el hacinamiento de los animales que no pueden generar mejor caldo de cultivo para enfermedades que se conviertan en pandemias a nivel mundial. 

Mirá también: Liz Solari: "No hay nada de natural ni de bueno en el sistema de cría y matanza intensiva de animales"

Asimismo, quiero hablar de responsabilidad no solo institucional sino también individual. Es decir, si la industria es tan potente es porque hay una gran demanda, y esa gran demanda lleva a que haya sistemas industrializados de cría de animales que los gobiernos se ven obligados a legislar. Si no reducimos drásticamente el consumo de carne no vamos a poder producir animales de otro modo. Porque, por ejemplo, en España se come 10 veces más de la cantidad sugerida por la OMS. Pero si no tuviéramos a los animales estabulados, encerrados, estarán esparcidos por todo el territorio, no habría espacio suficiente para criarlos. Si no se comiera huevo al nivel que lo hacemos no seria necesario tener a las gallinas enjauladas. Mucha gente me pregunta ¿estás a favor de tener gallinitas en un pequeño terreno?, claro que es mucho mejor, pero no es factible tener gallinitas en espacios abiertos para dar de comer al ritmo que se consume huevo. Entonces es una reflexión en la que todos tenemos que poner de nuestra parte: gobiernos, industrias y, también, ciudadanía.

¿Qué mensaje le das a quienes están movilizándose para que no se concrete el acuerdo entre China y Argentina por las mega factorías de cerdos?

Me emociono porque he visto imágenes de las manifestaciones y acciones que se han dado en Argentina y me he sentido agradecida y orgullosa de ver tanta gente movilizada. Ha sido, de verdad, tremendamente emocionante, de hecho, tengo pendiente difundirlo aquí en España. Lo primero que quiero hacer es mandarles mi ánimo y decirles que van por el camino correcto. Que la movilización social, a veces, consigue el cambio necesario y que esa voz se va y tiene que ser oída a nivel político y legislativo. Aquí la tenemos muy difícil porque somos el principal productor de carne, de cereales y verduras de Europa, pero creo que en Argentina ese no debe ser el papel, sino que tiene que desarrollar la economía por un camino sostenible, respetuoso y solidario.

Ustedes pueden aprender de lo que se ha hecho mal en España para no reproducirlo porque aquí se han contaminado las aguas, dañados a tantísimos millones de animales y nos hemos convertido en el vertedero de Europa. Los animo para que sepan que los cambios individuales suman y propician a la formación de una masa crítica que puede hacer que el cambio macro se consiga. En Argentina aún se puede conseguir el cambio. Estamos en un momento donde o cambiamos ahora o no va a haber vuelta atrás ya que nos estamos jugando el futuro de la humanidad.

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