Ambiente y naturaleza
Incendios y cambio climático

Bolivia declaró la emergencia nacional por incendios forestales que ya afectan a 10 provincias de Argentina

El Servicio Meteorológico Nacional anunció que la cortina de humo que afecta el Área Metropolitana de Buenos Aires y obstaculiza la visibilidad se debe a siniestros en el vecino país donde ya fueron arrasadas cuatro millones de hectáreas.

Se trata del peor desastre ambiental del presente año en Sudamérica. Solamente es superado en extensión por otra catástrofe ocurrida también en Bolivia hace un lustro cuando el fuego consumió cinco millones de hectáreas.

Se investiga si el origen está relacionado con las quemas controladas conocidas en el altiplano como chaqueos. Se utilizan en la agricultura de manera desaprensiva para preparar las tierras para los sembradíos y pastoreos.

Los incendios forestales en Bolivia han sido un problema recurrente en los últimos años, afectando vastas áreas de bosques y zonas rurales, especialmente en la región de la Amazonía y el Chaco boliviano.

Mirá también: Brasil soporta los peores incendios forestales en dos décadas


Situación actual 

Causas principales:

    • Quemas agrícolas: Las prácticas de "chaqueo" o quemas controladas para limpiar terrenos agrícolas son una de las principales causas de incendios descontrolados, especialmente en la temporada seca.
    • Cambio climático: Las temperaturas más altas y las sequías prolongadas contribuyen a la propagación de incendios.
    • Deforestación: La expansión de la frontera agrícola y ganadera ha generado una mayor vulnerabilidad a incendios en áreas previamente forestadas.

Áreas afectadas:

    • Santa Cruz y Beni: Estas regiones han sido las más afectadas, con incendios que se propagan rápidamente debido a las condiciones climáticas secas.
    • Parques nacionales: Áreas protegidas, como el Parque Nacional Noel Kempff Mercado y la Chiquitanía, también han sido gravemente impactadas.

Impactos:

    • Medioambientales: Se ha reportado la destrucción de ecosistemas únicos, pérdida de biodiversidad y emisiones significativas de CO2.
    • Sociales y económicos: Las comunidades rurales, incluidas las indígenas, han sido desplazadas y han perdido cultivos y recursos esenciales. Además, los incendios impactan negativamente en la producción agrícola y ganadera.
    • Salud pública: El humo de los incendios ha provocado problemas respiratorios en la población, especialmente en niños y ancianos.

Medidas y respuesta:

    • Gobierno y ONGs: Las autoridades bolivianas, junto con organizaciones internacionales, han movilizado recursos, como aviones cisterna y brigadas, para combatir los incendios, pero las respuestas a menudo han sido insuficientes debido a la magnitud del problema.
    • Prevención: Se están llevando a cabo campañas para concienciar sobre los riesgos de las quemas agrícolas y se han implementado restricciones temporales en algunas regiones.

Los incendios en Bolivia reflejan una crisis ambiental más amplia en América del Sur, exacerbada por la falta de regulación efectiva y las presiones sobre los recursos naturales.

La situación en Argentina

Los residuos generados invadieron el aire de al menos una decena de estados sub nacionales: Corrientes, Misiones, Santa Fe, Chaco, Formosa, Santiago del Estero, Jujuy, Salta, Tucumán y Catamarca.

En la ciudad de Formosa, la visibilidad se vio reducida a apenas 1.5 kilómetros, mientras que en Corrientes se limitó a solamente 2 kilómetros.

Las partículas suspendidas en el aire podrían afectar a quienes tengan problemas en las vías aéreas, según confirmó a Carbono.news la meteoróloga Cindy Fernández: "el humo que se ve y se siente en la ciudad y alrededores se desplaza por la superficie y podría ser nocivo para la salud".

Las condiciones se mantendrán hasta el miércoles 11 de septiembre porque luego avanzará un frente frío desde el Sur que permitirá el ingreso de aire limpio desde la Patagonia.

Recomendaciones del Servicio Meteorológico

Frente a la presencia del humo y las cenizas, desde el Sistema de Alerta Temprana del SMN recomendaron distintas precauciones:

  • evitar actividades al aire libre

  • proteger en lo posible las vías respiratorias y oculares con barbijos y gafas

  • conducir despacio manteniendo prudente distancia con otros vehículos

  • utilizar únicamente las luces bajas de los autos

Los principales grupos humanos a proteger son las personas con enfermedades crónicas respiratorias, los niños, las mujeres embarazadas y los adultos mayores.


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