Por primera vez en Córdoba: se podrá seguir a un aguará guazú durante las 24 horas del día
Por primera vez en el centro del país, un aguará guazú (Chrysocyon brachyurus) podrá ser monitoreado de forma continua durante todo el día.
A través de la colocación de un collar satelital a una hembra de aproximadamente 3 años, un equipo de conservación logró dar un paso clave para conocer en profundidad a esta especie emblemática y mejorar las estrategias para la protección del aguará guazú en Córdoba.
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El uso de tecnología de seguimiento permitirá registrar sus movimientos a lo largo de un año. Esta información será fundamental para entender cómo se desplaza en el territorio, qué áreas utiliza y de qué se alimenta. Hasta ahora, estudios de este tipo solo se habían realizado en Brasil y en nuestra provincia de Corrientes, por lo que este avance marca un hito para el centro del país.
El aguará guazú es el cánido más grande de Sudamérica y un habitante característico de pastizales, bañados y esteros del norte argentino. Cumple un rol clave en los ecosistemas como dispersor de semillas. Su presencia es indicadora de ambientes bien conservados, ya que es una especie muy sensible a los cambios en el paisaje y a la disponibilidad de alimento.
Además, debido a sus amplios desplazamientos, se lo considera una especie paraguas: protegerlo implica conservar grandes extensiones de hábitat y a muchas otras especies que dependen de estos ambientes.
"Desde hace más de un año, mediante cámaras trampa, venimos detectando una pareja de aguará guazú. Logramos colocarle el radio collar satelital a la hembra, la cual se encuentra en excelente estado de salud. Esta es la oportunidad de estudiar aspectos clave de su cotidianidad como su comportamiento reproductivo y áreas de cría", destaca Augusto Distel, técnico territorial del Programa Tierras Córdoba.
El proyecto es llevado adelante de manera conjunta por Aves Argentinas, la Administración de Parques Nacionales y la Secretaría de Ambiente de la Provincia de Córdoba, en el área del Parque Nacional Ansenuza.
Para la colocación del collar, el equipo técnico utilizó jaulas trampa especialmente diseñadas para capturar al animal sin causarle daño. Una vez retenida, se realizaron controles sanitarios, toma de muestras y mediciones generales, tras lo cual fue liberada en el mismo sitio. Los collares no interfieren con su comportamiento natural ni con su vida cotidiana.
Crédito: Eduardo González
Crédito: Eduardo González
La información generada a partir de este monitoreo permitirá identificar áreas prioritarias para la conservación, mejorar la convivencia con actividades humanas y fortalecer las estrategias de protección de esta especie, declarada Monumento Natural en la provincia de Córdoba.




