Ambiente y naturaleza
Malargüe

La furia del cambio climático dejó al Paso Pehuenche al borde de la inutilidad

Seis meses después de la gran tormenta, las laderas de los cerros se siguen desplazando sobre la ruta 145. "Cuando se corre un cerro entero no hay con qué pararlo", dijo Guillermo Amstutz

El cambio climático comenzó a sentirse en varias partes del mundo, y una de ellas es en el paso Pehuenche, en Malargüe, donde este año tuvo una inesperada tormenta en la que cayó 10 veces más que lo que precipita en todo el verano. Por esto hubo una fuerte crecida del río que lo bordea que destrozó varias partes de la ruta 145, y el cruce internacional tuvo que ser cerrado para todo tipo de vehículos. Aseguraron que desde ese episodio notaron que algunas laderas de cerros quedaron inestables y provocan el desplazamiento de algunos sectores de la ruta, las cuales necesitarán mantenimiento permanente hasta que el terreno se fije nuevamente.

El Paso Pehuenche fue inaugurado oficialmente en 2017 luego décadas de idas y vueltas para concretar ese cruce a Chile. Está ubicado a 141 kilómetros de la ciudad de Malargüe por la ruta 145 y su punto más alto está a 2.500 metros sobre el nivel del mar. En junio pasado la ruta quedó inhabilitada desde el kilómetro 45 debido a una tormenta de agua con un caudal impensado que provocó derrumbes y socavones.

El titular de Vialidad Nacional en Mendoza, Guillermo Amstutz, explicó que no pudieron prever esa tormenta a pesar de los cientos de estudios que se hicieron previo a terminar la traza de la ruta 145 que se conecta con Chile. "Es un efecto nuevo del cambio climático, que si bien viene hace tiempo, los desmoronamientos fueron este año, es decir que los efectos se notaron ahora. No se observaba con anterioridad que esto pudiera pasar. Los estudios que se hicieron para la realización de esta ruta no estaban contemplado que pasara esto".

Vialidad Nacional trabaja desde septiembre en las reparaciones en la ruta 145 camino al paso Pehuenche, luego de los derrumbes y socavones que sufrió la calzada en junio pasado

"Cuando se corre un cerro entero no hay con qué pararlo y eso es lo que pasa ahora", graficó Amstutz quien relató que desde septiembre que comenzaron los trabajos para reparar los socavones.

Pero a pesar de estas reparaciones, el terreno quedó inestable y en algunos sectores las laderas del cerro continúan su desplazamiento, lo que corre también la ruta. Por esto, Amstutz detalló: "Sabemos que el cerro se va a seguir corriendo y a medida que aparezcan nuevas fisuras y deslizamientos tendremos que reiterar la maniobra acompañando el movimiento del cerro para su estabilidad. Este camino lo que va a tener es un esquema de mantenimiento operativo distinto que el que tenía hasta hoy. Tendrá que ser por el tiempo que sea necesario hasta que se vuelvan a estabilizar estas laderas de los cerros que se empezaron a desprender".

Guillermo Amstutz dijo que colocaron rocas de grandes dimensiones y material compactado para rellenar los sectores que el río Pehuenche se llevó.  

Por eso detalló que hicieron un convenio con la Universidad Tecnológica Nacional de San Rafael para realizar estudios geológicos y geotécnicos "para entender un poco más el comportamiento de estas montañas y que los especialistas puedan empezar a tener datos precisos. Mientras tanto, Vialidad Nacional está apostando para el mantenimiento", agregó el funcionario.

Además, Guillermo Amstutz indicó que "hasta que tengamos el estudio de suelo pertinente para saber la capacidad de carga no sabemos si pueden pasar camiones, y hay que darles las condiciones seguras de transitabilidad".

El deterioro del Paso Pehuenche y el cambio climático

El titular de Vialidad Nacional en Mendoza explicó que debido a las grandes nevadas que hay sobre la ruta 145 en invierno, gran parte se forma hielo y queda en las laderas, pero como consecuencia de las temperaturas más elevadas que se dieron este año, ese congelamiento se ablandó y se derritió más rápido de lo esperado lo que hizo que los cerros comenzaran a derrumbarse.

"Lo que antes era hielo ahora es agua, y al modificarse las temperaturas se descongelaron por lo que las morenas que estaban impregnadas de nieve al deshielarse lo que se desliza no es sólo agua sino es barro. Lo que uno ve sólido de repente es fango y esto empieza a deslizarse", señaló el funcionario y dijo que este año se registró en El Pehuenche entre 3 y 4 grados más que en años anteriores.

  La UTN de San Rafael realizará estudios en El Pehuenche para conocer el comportamiento de las montañas.  

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Pierre Pitte, doctor en Ciencias Geológicas que se desempeña en el inventario nacional de glaciares para el Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales (Ianigla) dependiente del Conicet, explicó: "Todos los años puede nevar mucho en el invierno en El Pehuenche, con una acumulación de varios metros. Esa nieve se almacena durante el invierno y cuando empieza a hacer calor, a fines de septiembre, durante octubre y noviembre se empieza a derretir y son las crecidas de primavera, ya que todo lo que se acumuló en invierno se derrite en primavera".

Cuando se esperaba una gran nevada para fines de junio de este año, las temperaturas todavía eran elevadas en El Pehuenche y la precipitación fue agua. "Había nevado un poco y entró un temporal gigante, pero la temperatura todavía estaba alta y en vez de nevar, llovió. Cuando llueve el agua se escurre enseguida en vez de quedar atrapada como la nieve. Además, el agua derrite la nieve que ya hay en la cordillera. Entonces eso también se escurrió, provocó una gran crecida del río y rompió todo. Después hubo eventos grandes de nieve y como ya hacía frío se acumuló".

La crecida del río Pehuenche rompió la ruta 145 desde el kilómetro 45 hasta el kilómetro 63. Imagen ilustrativa.

Antecedentes de crecidas del río en El Pehuenche

"La cuenca del río Grande tiene eventos de lluvia en invierno", aseguró Pitte. "Lo que pasó este año fue que nevó más de lo que venía nevando. Veníamos de años muy secos y este año está por encima del promedio. Entró una de estas nevadas con más calor que el habitual, y cayó como agua, que es algo que puede pasar. Se miden las cuencas de forma regular y ahí se ven eventos de caudales altos en pleno invierno casi todos los años, no de esta magnitud, pero es un evento que sucede. La diferencia es que este fue más grande que el de otros años, pero no es algo excepcional".

Agregó: "Cuando pasó este evento, con colegas nos pusimos a mirar la serie de caudales del río Grande y se ve que en el 2008 hubo un evento muy fuerte también, y existen otros eventos en el registro como para saber que esto puede pasar".

  Especialistas del Ianigla indicaron que es habitual que haya lluvias en invierno en El Pehuenche que provocan crecidas en el río  

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Pierre Pitte sostuvo: "Ahora hubo esta combinación de factores, fue un año nevador y la de junio fue una tormenta muy severa en particular, que si hubiese entrado 15 días después con la temperatura un poco más baja quizás no pasaba lo mismo. Fue una combinación desafortunada, y también pesa el cambio climático, pero no era completamente imprevisible".

"Desde el punto de vista climático es un evento que está dentro de lo que puede suceder y que seguramente, considerando que las temperaturas están subiendo fuertemente en la cordillera, pueden ser mas frecuentes en el futuro y hay que prepararse para eso", reforzó el especialista del Ianigla. "Es probable que en los próximos 3 a 5 años vuelva a haber un evento parecido, son eventos que suceden en esa cuenca en invierno, no es algo que pasó una vez y no vuelva a pasar en 50 años".

  Los daños más severos en la ruta 145 fue entre el kilómetro 45 y el kilómetro 63, los cuales fueron reparados en los últimos meses para la reapertura del paso Pehuenche.  

Encauce del río Pehuenche en el paso internacional

Cristian Solorsa, el encargado de la ruta 145 del Paso El Pehuenche, expresó que "las tormentas fueron de una magnitud que no esperábamos y provocaron que en algunos sectores el cauce de río se fuera por otro. Eso ahora lo estamos reparando para correrlo".

La ruta 145 en su gran mayoría bordea el río Pehuenche, que desemboca en el río Grande. Con las tormentas de junio la crecida del río se comió parte del camino y dejó socavones en varias partes desde el kilómetro 45 hasta el kilómetro 63.

"Hubo un desvío del río por la cantidad de agua que tuvo y ahora trabajamos para llevarlo a su cauce natural. Sigue pegado a la ruta, pero no nos va a dañar la base ni la carpeta asfáltica, el objetivo es evitar otra crecida", destacó Solorsa y agregó que por la magnitud que tuvo la tormenta "era inevitable que eso pasara".

Además, para mantener el camino en óptimas condiciones se hacen tareas de mantenimiento permanentes: "Limpieza de cunetas, alcantarillas, extracción de laderas que se corrieron o deslizaron, y a medida que se deslizan van hacia la ruta y se corre ese material hacia otro sector".

Avances con el paso Las Leñas

Guillermo Amstutz, explicó que se comenzó con estudios con consultoras internacionales para evaluar la factibilidad del cruce ubicado también en Malargüe a un poco más de 200 kilómetros al norte de El Pehuenche.

"El otro paso que está en evaluación es el de Las Leñas, pero esto no inhabilita la existencia de El Pehuenche. Pueda existir otro paso de mejores características pero no implica que uno anule al otro", aclaró el funcionario de Vialidad Nacional.

Dijo: "Los estudios están en consultorías internacionales, además de las cancillerías de ambos gobiernos. Hoy está en una evaluación técnica-económica de condiciones generales en una primera instancia".

El titular de Vialidad Nacional en Mendoza, Guillermo Amstutz, junto con la corresponsal de Grupo América, Stella López, en la ruta 145 camino al Paso Pehuenche

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