Salud y alimentación
Economía circular

Comer frutas y verduras de estación es muy importante, y no solo por salud

Reducen el desperdicio de alimentos y los recursos de logística y conservación.

Consumir frutas y verduras es esencial en una dieta saludable. Entre otros beneficios, reducen el riesgo de algunos tipos de cáncer y enfermedades crónicas. Ahora, llegó la primavera y con ella, los nuevos alimentos de estación.

¿Por qué es importante consumir frutas y verduras de estación?

Son más sabrosas y nutritivas, pero también reducen el desperdicio de alimentos y los recursos de logística y conservación. Por lo tanto, ayudan a la economía circular donde tanto los productores como los consumidores se ven beneficiados.

También, es una de las características de la Agroecología. Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), "los enfoques agroecológicos promueven soluciones justas basadas en las necesidades, los recursos y las capacidades locales y crean mercados más equitativos y sostenibles".

Hoy, según la FAO, un tercio de los alimentos que se producen en el mundo se tiran. La energía que se utilizada para estos alimentos que se desperdician o se pierden representa alrededor del 10% del consumo mundial total.

En el mundo, hay más de 700 millones de personas, 10 % de la población mundial, que aún vive en situación de extrema pobreza y cerca de 690 millones de personas padecen hambre, es decir, el 8,9 por ciento de la población mundial.

Las frutas y verduras de estación al ser cosechadas en el momento adecuado su aporte de vitaminas, minerales y otros nutrientes es máximo, tienen la textura adecuada y su apariencia, color y sabor es mucho más intenso. Foto: Pixabay.

¿Cuáles son las frutas y verduras de estación?

Según el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, las variedades de primavera en CABA y GBA son:

Frutas: ananá, banana, frutilla, manzana y naranja.

Las frutillas no sólo quedan bien en postres, también sirven para ensaladas con hojas verdes. Imagen: Pixabay.

Verduras: acelga, alcaucil, brócoli, coliflor, espárrago, espinaca, lechuga, morrón, radicheta, remolacha, repollo, tomate, zapallito verde.

Para determinar la frescura de la acelga, las hojas deben estar sanas, turgentes, de color verde intenso. Imagen: Pixabay.

El alcaucil es el alimento estrella de la primavera. Imagen: Pixabay.

 

Brócoli: sus flores deben estar cerradas, de color verde azulado, sin manchas ni partes amarillas y sus tallos deben estar firmes. Imagen: Pixabay.

Coliflor: sus flores deben ser blancas, sin manchas, firmes y compactas. Las hojas deben ser color verde claro, no estar marchitas y no deben tener olor. Imagen: Pixabay.

Espinaca: Las hojas deben ser suaves y tener color verde oscuro y uniforme. Imagen: Pixabay.

Ají morrón. Imagen: Pixabay.

Remolacha: debe tener raíces uniformes, piel lisa y suave, y estar turgentes. Sus hojas deben estar sanas y tener buena coloración. Imagen: Pixabay.

Zucchini y Zapallito verde: piel verde, consistencia firme. Imagen: Pixabay.

Otros consejos que da la Ciudad son: utilizar técnicas de cocción como al vapor o hervido con poca agua, y pelar y cortar no mucho tiempo antes de consumir.

Debido al COVID-19, las Estaciones Saludables están cerradas como medida de prevención.

Dietas alimenticias en la pandemia

Según la Ciudad, los datos de la encuesta realizada por la Sociedad Argentina de Nutrición (SAN) a casi 5.500 adultos de entre 18 a 70 años de todo el país, 6 de cada 10 argentinos (56,9%) admitieron haber subido de peso durante la cuarentena. La mayoría aumentó entre 1 a 3 kilos, mientras que el 18% subió entre 3 a 5 kilos y un 3,5% más de 5 kilos.

La encuesta señala que el aumento de peso se ve asociado, no sólo a la mayor ingesta calórica, sino también al mayor sedentarismo obligado y a la ansiedad de las personas afectadas por la pandemia. Por eso, aseguran que incluir frutas y verduras es esencial. Además, el agua debe ser la principal bebida de hidratación.

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