Activismo
Día Mundial de la Naturaleza

Cinco años sin generar residuos: así lo hizo Laura Singer, en la ciudad que más basura produce del mundo

En este Día Mundial de Naturaleza, compartimos una historia de responsabilidad y de amor por la naturaleza

Cada 18 de octubre se celebra el Día Mundial de la Protección de la Naturaleza. Esta fecha, que tiene como objetivo promover la responsabilidad de todos los países en la adopción de políticas sustentables y concientiza sobre el uso responsable de los recursos naturales y el cuidado del planeta fue propuesta en 1972 por Juan Domingo Perón, quien desde el exilio, elevó una solicitud al entonces Secretario General de las Naciones Unidas, Kurt Waldheim. En la carta que envió, Perón alertaba sobre "la marcha suicida que la humanidad ha emprendido a través de la contaminación del medio ambiente y la biosfera, la dilapidación de los recursos naturales, el crecimiento sin freno de la población y la sobreestimación de la tecnología" y hacía una llamada para revertir la situación.

Para reflexionar sobre la fecha, compartimos una historia singular, la de la neoyorquina Laura Singer, quien se propuso no generar basura y lo logró. Esta es su historia y sus consejos para inspirar a otras personas a cambiar su modo de vida. 

Nueva York es la ciudad que más basura genera en el mundo. Frente a este problema Laura Singer, de 30 años de edad, consiguió no sólo reducir su huella de carbono personal sino que aprendió a llevar un estilo de vida de cero desperdicio.

Laura Singer en uno de sus videos sobre cómo reducir la generación de basura (Foto: Captura de pantalla)

Mientras cursaba la licenciatura en Ciencias Ambientales en la universidad, Laura se dio cuenta de cómo el plástico estaba presente en las vidas de los estudiantes. Aunque ella pensaba que no utilizaba materiales no biodegradables, entendió que igualmente formaba parte de ese engranaje de forma indirecta.

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Nueva York es la ciudad con más producción de basura a nivel mundial, en un país que genera el 33% de los desperdicios sólidos del planeta y el 80% de los productos se utilizan por una única vez. Frente a esta situación tan problemática para el ambiente, Laura y otras personas se propusieron reducir lo que generaban y girar hacia una vida de basura cero. Cinco años después, no genera prácticamente nada de desperdicio. ¿Cómo lo logró?

Buscarle la vuelta a la vida cotidiana

Cuando Singer se lo propuso, empezó a buscar referencias y se topó con la historia de Bea Johnson y Zero Waste Home, una iniciativa para liberarse de los plásticos y dejar de generar basura en el hogar. Singer se dijo: "Si una familia de cuatro personas pudo hacerlo, por qué yo no lo haría". Se puso manos a la obra.

Lo primero que hizo fue dejar de comprar comida envasada y sustituirla por alimentos a granel. Para transportar la compra consiguió bolsas de tela. Después empezó a fijarse cómo era su vida cotidiana y qué envases y plásticos podía eliminar, además, se desprendió de todo lo que no utilizaba y pasó a comprar en mercadillos locales y de segunda mano para adquirir productos como ropa, muebles u otros objetos que necesitaba. A la hora de trasladarse, si puede, lo hace caminando y si no, utiliza el transporte público. Reutiliza y repara todo lo que puede, así evita producir nuevos desperdicios. Una vez a la semana lleva la basura orgánica que ha generado a un punto especializado para que la transformen en compost.

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Para Singer el cambio de vida que emprendió fue muy satisfactorio, ella destaca que desde que no genera prácticamente basura ahorra dinero, su salud mejoró y es más feliz. Tiene un canal de youtube llamado "Trash is for Tossers" donde explica cómo transicionar a un modo de vida sostenible y con menor huella de carbono. También es fundadora de la empresa The Simply Co que produce detergente libre de químicos perjudiciales para la salud.

Aunque prácticamente no genera nada de basura, Singer confiesa que el camino hacia cero residuos es largo y siempre presenta nuevos desafíos. Por eso, ella recomienda los siguientes pasos:

1- Mirar a tu alrededor:

La vida cotidiana está llena de objetos y plásticos innecesarios. Lo primero que Singer recomienda es evaluar cuánta basura se está generando y de dónde procede. También aconseja preguntarse sobre lo que es realmente necesario para la rutina diaria y liberarse de todo aquello que no sea imprescindible: ¿Qué necesito para ser feliz y qué no?, ¿qué otros materiales más sostenibles podría utilizar para reducir la huella de carbono?.

2- Reducir la basura y pensar local

Una de las primeras cosas que habría que hacer sería eliminar los plásticos de la vida cotidiana: conseguir una bolsa de tela o de otro material reutilizable, una botella de vidrio para el agua, usar productos duraderos como la madera, el vidrio o el acero inoxidable. Una vez realizado el diagnóstico hay que deshacerse de lo que no se necesite donando o vendiendo lo que no se utilice. Otra de las recomendaciones es empezar a pensar en cadenas de suministro cortas y tratar de comprar en mercados con productos locales, así se reduce la contaminación del transporte de mercancías a nivel mundial.


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