Economía
Restauración y remediación

Economía Bioregenerativa y Prosperidad Ecológica

El paradigma económico dominante, lineal y extractivo, ha demostrado ser una ecuación fallida a largo plazo. Al tratar a la naturaleza como un mero almacén de recursos y un vertedero ilimitado, hemos erosionado el capital natural que sustenta toda actividad humana. Ante la crisis climática y la pérdida de biodiversidad, emerge con urgencia y solidez la Economía Bioregenerativa (EBR).

Maestría en Desarrollo Sustentable BioArquitectura, NeuroArquitectura, Hábitat Saludable y Sustentable

Más que una simple "economía circular" -que se enfoca en reducir el daño- la Economía Bioregenerativa (EBR) es un marco proactivo que busca, explícitamente, restaurar, renovar y aumentar la salud de los ecosistemas vivos. Es un cambio de mentalidad radical: la economía ya no es algo que existe fuera de la biosfera, sino que es un subsistema completamente dependiente de ella, y su éxito se mide por la prosperidad ecológica que genera.

La transición a la Economía Bioregenerativa no es una utopía, sino una necesidad dictada por la ciencia de los límites planetarios. Estudios fundamentales, como los del Stockholm Resilience Centre (SRC, Suecia) demuestran que ya hemos cruzado umbrales críticos en áreas como la integridad de la biosfera y los ciclos biogeoquímicos (nitrógeno y fósforo). Los estudios fundamentales del SRC se centran en el concepto de los Límites Planetarios , un marco científico que define el espacio operativo seguro para la humanidad en la Tierra. Los investigadores del SRC, han identificado 9 procesos cruciales para la estabilidad de la Tierra. La superación de los umbrales de estos procesos empuja al planeta a una zona de alto riesgo de cambios ambientales abruptos e irreversibles.

La investigación del SRC ha demostrado consistentemente que la actividad humana ya ha transgredido (superado) varios de estos límites. En la actualización de 2023, se confirmó que 6 de los 9 límites estaban fuera del espacio seguro. La transgresión de la Integridad de la Biosfera y de los Ciclos Biogeoquímicos es una clara advertencia: estamos aumentando el riesgo de desencadenar cambios ambientales a gran escala, que podrían socavar el entorno estable de los últimos 12.000 años (el Holoceno) del cual depende la civilización humana. La Agricultura Regenerativa, busca directamente revertir la transgresión de estos límites al reducir la dependencia de fertilizantes sintéticos (nitrógeno y fósforo), minimizar la perturbación del suelo y restaurar la integridad funcional de la biosfera a nivel de granja.

La EBR es la respuesta que nos permite retroceder esos umbrales mediante la inversión en procesos naturales. La Agricultura Regenerativa, un pilar de la EBR, puede aumentar la materia orgánica del suelo, capturando toneladas de dióxido de carbono (CO2) por hectárea (ha). Su propósito central es mejorar y restaurar la salud del suelo, revirtiendo la degradación causada por prácticas convencionales. Su prioridad es la salud del suelo, la cual está intrínsecamente ligada a la capacidad del suelo para secuestrar carbono y, por ende, combatir el cambio climático. La Agricultura Regenerativa aumenta la materia orgánica del suelo (MOS) mediante prácticas específicas, lo que a su vez incrementa la captura de CO2.

La MOS está compuesta por carbono, nitrógeno, fósforo y otros nutrientes. Alrededor del 58% de la MOS es carbono orgánico (C). Por lo tanto, aumentar la MOS significa aumentar la cantidad de carbono almacenado en el suelo, lo que se conoce como secuestro de carbono. Las prácticas regenerativas que fomentan este aumento incluyen:

  • Labranza Mínima o Nula: Evita la alteración del suelo, lo que impide que el carbono almacenado en la MOS se oxide y se libere a la atmósfera como CO2.
  • Cultivos de Cobertura: Mantener el suelo cubierto con plantas vivas todo el año. Estas plantas capturan CO2 atmosférico a través de la fotosíntesis y lo transfieren a las raíces y al suelo.
  • Diversificación de Cultivos (Rotación): Aumenta la variedad de residuos vegetales y las interacciones microbianas que contribuyen a la formación de MOS estable.
  • Integración de Ganadería Regenerativa: El pastoreo planificado y rotacional estimula el crecimiento de las raíces y la deposición de estiércol, que son fuentes de MOS.
  • Aplicación de Abonos Orgánicos/Compost: Aportan directamente material orgánico estable al suelo.

Un suelo sano y rico en materia orgánica mejora la estructura del suelo, su capacidad de retener agua (haciéndolo más resistente a sequías e inundaciones) y su biodiversidad, lo que retroalimenta positivamente el ciclo de carbono.

El Rodale Institute (Estados Unidos) ha sido pionero en la investigación de la Agricultura Orgánica Regenerativa y su potencial para mitigar el cambio climático. Un informe fundamental (a menudo citado en documentos de 2014 y posteriores, como el "White Paper 2020: Regenerative Agriculture and the Soil Carbon Solution") concluye que la adopción global de prácticas de Agricultura Regenerativa en todas las tierras de cultivo y pastizales podría secuestrar más del 100% de las emisiones anuales de CO2 a nivel mundial. Si bien las tasas varían según el clima, el tipo de suelo y las prácticas específicas, los estudios del Rodale Institute sugieren que la Agricultura Regenerativa tiene la capacidad de secuestrar varias toneladas de CO2 por ha. al año. La conversión de sistemas convencionales a regenerativos puede aumentar significativamente las tasas anuales de secuestro de carbono, especialmente en los primeros años. 

Mirá también: La Agricultura Incaica: ejemplo y modelo de Resiliencia y Regeneración Ambiental

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) reconoce el papel crucial de la salud del suelo y el secuestro de carbono en la Agricultura Regenerativa como una estrategia para la seguridad alimentaria y la mitigación del cambio climático. Por ello aboga por la gestión sostenible de la tierra y los suelos, destacando su papel como la mayor reserva de carbono terrestre en interacción con la atmósfera. La degradación del suelo libera este carbono, contribuyendo a la crisis climática, mientras que la regeneración recupera este carbono. 

La FAO ha reportado que los suelos agrícolas degradados han perdido una parte significativa de sus reservas de carbono, lo que representa una gran oportunidad de regeneración. Estiman una capacidad de reserva de carbono recuperable considerable a nivel global, enfatizando que las prácticas de la agricultura regenerativa, como el aumento de la MOS, son clave para lograr esta recuperación.

La estrategia "4 por 1000" "Suelos para la Seguridad Alimentaria y el Clima", (propuesta por Francia en la COP 21, 2015, y respaldada por la FAO) propone lograr "suelos sanos y ricos en carbono en todo el mundo para combatir el cambio climático y erradicar el hambre" para el año 2050. Desde su creación, se ha convertido en una iniciativa verdaderamente internacional, con más de 550 miembros y socios en la actualidad. Se trata de una auténtica iniciativa multiactor compuesta por diversos sectores: países signatarios, organizaciones internacionales y regionales, centros de investigación y educación, organizaciones de agricultores, ONGs y sociedad civil, y el sector empresarial y privado. Sus beneficiarios son agricultores (familiares locales y organizaciones de agricultores) y silvicultores.

Mirá también: Esfuerzos para restaurar el suelo echan raíces en América Latina

Aunque es una iniciativa independiente, está alineada con los principios regenerativos y promueve un objetivo medible: aumentar el stock de carbono orgánico en los suelos agrícolas en un 0.4% por año. Alcanzar esta meta detendría el aumento de la concentración de CO2 en la atmósfera.

Vemos así que la Agricultura Regenerativa surge como una solución climática y de seguridad alimentaria de "triple ganancia", ya que mejora la productividad, aumenta la resiliencia del suelo (ej. ante sequías) y capta CO2 al aumentar la materia orgánica. Simultáneamente, van surgiendo proyectos internacionales de restauración de humedales o bosques nativos, que han demostrado un incremento estadísticamente significativo en el número de especies clave (ej. porcentaje de recuperación de poblaciones de polinizadores o macroinvertebrados acuáticos). 

El concepto de EBR se materializa en prácticas concretas en diversas versiones internacionales:

- La Revolución del Suelo en África (Agricultura Regenerativa). En países como Kenia y Etiopía, pequeños agricultores están abandonando los monocultivos intensivos en favor de técnicas bioregenerativas como el cultivo de cobertura, la agroforestería y el pastoreo planificado. En la Cuenca del Nilo Azul (Etiopía) han implementado terrazas y zanjas de infiltración que lograron aumentar la producción de cultivos básicos en un 50% en años de sequía, de acuerdo a reportes de la FAO y de la Agencia Alemana de Cooperación Internacional (GIZ), mitigando la inseguridad alimentaria y aumentando la resiliencia climática.

  • - En la Unión Europea (UE), la EBR se enfoca en el sector de la construcción, responsable de una alta huella de carbono. Las empresas están adoptando el "diseño regenerativo", priorizando materiales con capacidad de biosecuestro o completamente reciclados/biológicos. Empresas nórdicas que construyen con madera certificada de rápido crecimiento y bioconcreto, diseñando edificios que actúan como "sumideros de carbono": Un edificio diseñado regenerativamente puede reducir las emisiones incorporadas en la construcción en un alto porcentaje, en comparación con un diseño convencional, además de mejorar la calidad del aire interior.
  • - En las costas de México y Chile, se están desarrollando modelos de acuicultura que no solo no dañan, sino que regeneran los ecosistemas costeros. Los casos más claros de acuicultura regenerativa centrada en algas marinas (macroalgas) se encuentran sobre todo en Región de Los Lagos (X Región, Chile) y se enfocan en el cultivo de especies de macroalgas, principalmente el "pelillo" (Gracilaria chilensis) y el "huiro" (Macrocystis pyrifera), consideradas especies que regeneran activamente el ecosistema costero mediante dos mecanismos clave, captura de carbono y  biorremediación.

El principal desafío de la EBR es redefinir el éxito financiero. El capital debe fluir hacia proyectos que maximicen el "retorno de la vida" (ROL - Return on Life) en lugar de centrarse solo en el Retorno de la Inversión (ROI). Esto requiere nuevas métricas:

- Valoración del Capital Natural: Integrar contablemente el costo de la degradación y el valor de la restauración.

- Finanzas Regenerativas: Creación de bonos verdes y estructuras de inversión que vinculen el rendimiento financiero a los resultados ecológicos verificados.

En conclusión, la Economía Bioregenerativa no es una alternativa marginal, sino el único camino viable para una prosperidad a largo plazo. Requiere la acción coordinada de gobiernos que incentiven la restauración, empresas que redefinan su propósito y consumidores que demanden productos con un impacto neto positivo. El mensaje es claro: la mayor innovación de nuestro siglo no estará en el silicio, sino en la fotosíntesis. Invertir en la salud del planeta es, por definición, la inversión más inteligente de la historia de la humanidad.


Esta nota habla de:
Más de Economía
Micelio y Biotecnología: Por qué la raíz del hongo está revolucionando la industria
Economía

Micelio y Biotecnología: Por qué la raíz del hongo está revolucionando la industria

El mundo de los hongos se volvió una de las tendencias más fascinantes de la biotecnología contemporánea. Sus aplicaciones van desde la medicina hasta la moda, la arquitectura y el diseño industrial. En ese ecosistema, el micelio se posiciona como un actor clave del futuro sostenible, por su capacidad de sintetizar moléculas complejas y transformar desechos en materiales útiles.
Monitor ambiental del Presupuesto: ¿cómo fue la ejecución entre enero y abril del 2025?
Economía

Monitor ambiental del Presupuesto: ¿cómo fue la ejecución entre enero y abril del 2025?

De acuerdo a las proyecciones del Relevamiento de Expectativas de Mercado, que prevé una inflación interanual promedio que ronda el 43.6%, se espera para este año una caída general del presupuesto nacional del orden del 30% en términos reales. En caso de que el Poder Ejecutivo no realice modificaciones presupuestarias, el conjunto de las partidas ambientales y de promoción de energías renovables presentarán en el 2025 una reducción de entre el 30.2% y el 37.1%.
Más que autos eléctricos: ¿Es la presencia de BYD una victoria para América Latina?
Economía

Más que autos eléctricos: ¿Es la presencia de BYD una victoria para América Latina?

El gigante automotriz chino avanza con vehículos asequibles, tecnología de punta y una estrategia agresiva. ¿Qué gana y qué arriesga la región?