En la Amazonia brasileña, miles de personas aún dependen de sistemas aislados alimentados por diésel para generar energía. El programa Amazon Energies, lanzado con el objetivo de aprovechar la descarbonización en la región, ya ha dado acceso a energía más limpia a un millón de personas en tres años, reduciendo las emisiones de gases de efecto invernadero. Pero el progreso debe acelerarse. Los expertos en bioeconomía señalan la electrificación como fundamental para el desarrollo de actividades económicas sostenibles en el bosque.