Economía
Entrevista

Mycorium Biotech, la primera startup argentina de biocuero a base de residuos del agro y hongos que busca ser líder en la venta de este material sostenible

En contacto con Carbono.News, el economista Agustín Schiavio que creó la iniciativa junto con las investigadoras, dijo que estiman que para mediados de 2025, este producto ya será comercializado por grandes empresas.

Milenario, abundante y con propiedades medicinales, así es el hongo Ganoderma lucidum que utilizaron siete científicas argentinas para que se alimentara de residuos no comestibles del agro. ¿El resultado? Un material similar al cuero, al que llamaron "biocuero". Este hallazgo descubierto en 2022 derivó en la startup "Mycorium Biotech", la primera del país que busca escalar y ser líder en la venta de este material sostenible a otras empresas, para que lo utilicen en diversos rubros, como moda y transporte.

Mirá también: "Moda sostenible: siete investigadoras argentinas inventaron un "biocuero" a base de un hongo que se alimenta de residuos del agro"

Las investigadoras que inventaron el "biocuero" son del Instituto de Procesos Biotecnológicos y Químicos Rosario (IPROByQ) dependiente de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) y el CONICET. Motivadas por la crisis climática y, en particular, por la cantidad de residuos que deja la agroindustria en su provincia, Santa Fe, y la contaminación que eso conlleva, se propusieron encontrar una solución. Su misión era "revalorizar" estos residuos para que pudieran entrar, de nuevo, a la cadena de valor de una manera sustentable. Sus premisa era que los residuos que utilizarían no serían comestibles.

"Mycorium Biotech es una startup biotecnológica comprometida con la creación de materiales sustentables y ecológicos para diversas industrias, incluyendo la moda. La preocupación por la sustentabilidad y el bienestar animal están en constante aumento, por lo que nosotros ofrecemos una solución sustentable, libre de crueldad animal, de alta calidad y escalable en la forma de cuero en base a micelio. Nuestro enfoque se centra en cambiar la ecuación en la que se produce el cuero tradicional, al mismo tiempo que ampliar los límites de la moda sostenible", afirman los CEO y Co-Funders de "Mycorium", el economista y licenciado en Finanzas, Agustín Schiavio, y las científicas que participaron del hallazgo: la co-directora de la Escuela de Biotecnología en UNR, María Rocío Meini; la doctora en ingeniería en alimentos de la Universidad Nacional del Litoral, Adriana Clementz, y la vicedirectora del IPROByQ-CONICET, Diana Romanini.

Y explican: "En la actualidad, la industria de la moda enfrenta una crisis de sustentabilidad, generando más de 100 billones de artículos por año y emitiendo más de 20 billones de toneladas de CO2 anualmente".

En contacto con Carbono.News, Agustín Schiavio, explica que es un proyecto "escalable", ya que es "relativamente nuevo" y solo "hay 3 empresas grandes que se dedican al biocuero y están en Estados Unidos, las cuales tienen contratos para vender el material a grandes jugadores como Adidas, Stella McCartney (la hija del icónico beatle, diseñadora de indumentaria y defensora de los derechos de los animales), BMW, Gucci y Balenciaga, entre otras". "No corrés el riesgo de que no haya nadie que lo compre. Está validado y no hay tanta competencia", resume Schiavio y agrega: "El tamaño del mercado de cuero vegano es de 90.000 millones de dólares hacia 2025, eso es el 7% del mercado industrial de la carne. Es una oportunidad bastante fuerte".

Imagen del biocuero. Foto: Gentileza

El economista, apasionado por la biotecnología y el desafío de la sostenibilidad, estudió con detalle todo el mercado. Se acercó a las científicas tras leer algunas de sus publicaciones y, en diciembre de 2022, crearon juntos la startup. "El biocuero es escalable porque se consigue tras un proceso corto de 10 días, con la técnica de agricultura vertical, mientras que para obtener el cuero de vaca se necesita un año y medio. Es un producto de alta calidad porque la estructura del micelio es similar al colágeno de la vaca", dice.

El 10 de mayo consiguieron una "inversión pre-seed" con el fondo SF500 proveniente de Bioceres, la Provincia de Santa Fe y diversos actores de la comunidad de innovación santafesina. Con este financiamiento aseguran que les permitirá "impulsar la investigación, en pro del desarrollo de un producto escalable".

¿A qué industrias está destinado el biocuero?

Aún no lo tenemos definido. Ahora estamos enfocados en el desarrollo del producto. Estamos teniendo reuniones con diversos clientes, por ejemplo con una automotriz, escuchamos sus problemas para ver cómo los podemos orientar y diseñar el producto. En este caso sería para los asientos de biocuero.

En la industria automotriz, con los autos eléctricos hay (un) fuerte cambio, (y van) a empezar a utilizar biocuero. Turkish Airlines usa asientos de biocuero en los aviones y, al ser más liviano, ahorra combustible

Si te ponés a ver, vas a encontrar zapatillas, carteras, billeteras, y productos de hogar y decoración, como los individuales que muchos están hechos con cuero. Hacer accesorios es más fácil en términos de desafío técnico porque si el producto tiene alguna marca, es probable que igual te lo acepten. En cambio, en la industria automotriz, si el cuero de vaca tiene una cicatriz, no te lo aceptan. Tiene que estar todo 100% homogéneo. Si se trata de autos de lujo, las compañías terminan usando solo el 50% de lo que compran de cuero, al no estar todo homogéneo el material.

Mirá también: "Hongos micorrícicos: ¿Qué son y por qué son fundamentales para la vida del planeta?"

Según el producto, varía la resistencia que debe tener el biocuero. Por eso, nuestro objetivo no es vender aún, sino testear potenciales clientes. Queremos formar un modelo de empresa a empresa: buscamos empresas que compren cuero y le mostramos esta alternativa, para insertarnos en la cadena de valor. No queremos un único cliente o equis marca, sino poder escalar las ventas y tener muchos clientes.

Nuestra idea es darle valor agregado a los residuos y hacerlo con los que se puedan obtener en grandes cantidades, para que, si Adidas nos pidiera 100.000 metros cuadrados, poder hacerlo. Hoy usamos el orujo que recolectan de los viñedos. No vamos a usar soja, por ejemplo, porque aunque se plante de a millones en Argentina, no estaríamos revalorizando nada y esa no es la idea.

¿Por qué llamarlo biocuero si, en realidad, es otro material?

Es para seguir la lógica de "not meat" (no carne) porque si digo "cuero vegano" tengo menos público. El "ecocuero" es plástico, así que preferimos "biocuero" y no un término nuevo porque habría que crear un mercado nuevo.

El "biocuero" no proviene del lado del veganismo, sino porque el tratamiento del cuero convencional no es sustentable, utiliza mucha agua para tratarlo y contamina demasiado. Obviamente nos importa el bienestar animal, pero es más que nada tema de sustentabilidad lo que buscamos, el foco es la sustentabilidad.

Las curtiembres son una de las causas de la contaminación del Riachuelo, ya que tiran al rio sus efluentes sin tratar. Foto: Greenpeace.

¿Temen que la agroindustria use el biocuero como greenwashing, aduciendo que toda su cadena es sostenible solo por este proceso final de revalorización de sus residuos? ¿Cómo es la respuesta de la industria del cuero tradicional?

Nuestra problemática es la industria del cuero, no la del agro. Atacamos una sola problemática a fondo porque si hacemos simultáneo perdemos el foco y no podemos lograr lo que queremos. Es muy difícil poder controlar todas las etapas de la cadena.

Hay gente bastante cerrada a las nuevas alternativas y a otros les parecen súper interesantes. Desde el fordismo, los modelos de producción en masa, como los feedlots, en los que se produce demasiado, no son sostenibles. Se necesita un cambio de paradigma más sostenible. La industria del cuero hace 7000 años que no tiene ninguna innovación.

¿En qué plazo creen que pueden empezar a comercializar el biocuero?

Es un proceso de escalado, hoy estamos en escala de laboratorio trabajando el biocuero en bandejas chicas de 15cm x 15cm para poder hacer las observaciones. En el último trimestre de 2023 hasta la mitad del año que viene vamos a intentar ofrecer soluciones para los clientes. La segunda mitad del año que viene pensamos escalar la producción y ya, a mitad de 2025, comercializaríamos el producto.


En pos de una economía circular

En la entrevista anterior, una de las investigadoras, Diana Romanini, contó que este hongo tan valioso se encuentra casi en todas partes: "Es un hongo con sombrerito y se encuentra en un montón de lugares acá. Hasta puede estar en troncos de árboles cerca de tu propia casa. Se ha estudiado in vitro (en el laboratorio, no en pacientes) que tiene determinadas moléculas con características anticancerígenas, inhibidoras del desarrollo del cáncer y antiinflamatorias. La gente lo utiliza haciéndose infusiones. No es un hongo rico para comer. Si bien es apto para el consumo, no es delicioso y, por eso, no es un hongo de interés culinario".

En un mundo en el que el crecimiento económico ha estado ligado a la explotación de la tierra, una iniciativa de negocio que contempla la importancia de la naturaleza y la usa a su favor, respetándola, es un ejemplo de que el desarrollo es verdadero solo si es sostenible.


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