Quinua: el "arroz del altiplano"
Tiene todas las condiciones para ser conocido como un súperalimento.
La quinua es una semilla que puede consumirse como cereal. Sin embargo, tiene más proteínas y grasas que cualquier otro alimento similar. También posee mucha fibra y aporta potasio, magnesio, calcio, fósforo, hierro y zinc. Por eso se la considera un "súperalimento".
La quinua es ideal para las personas vegetarianas o veganas que han reducido o eliminado el consumo de carnes. Posee ácidos grasos omega 3 y omega 6 que le dan un carácter antioxidante.
Sus propiedades nutricionales son tan valiosas que la NASA la incluyó en la dieta de los astronautas.
Este arbusto brota en el altiplano, una región árida a 3700 metros de altitud. Es resistente a las heladas y sequías que periódicamente golpean a esa región, por lo que podría crecer con éxito en las montañas de Jujuy y Salta.
En 1983, un quintal de quinua costaba tres dólares, y actualmente ya cotiza a 100 dólares el quintal.
Por su composición, es un alimento muy recomendable para quienes padecen diabetes, quieren perder peso, siguen una dieta vegetariana o vegana, sufren de estreñimiento, hacen deporte con regularidad, o tienen cardiopatías. Además, al no tener gluten, es apto para celíacos.
Muchos en Bolivia creen que la quinua puede transformar el empobrecido altiplano, como sucedió con la soja. Los precios pagados en mercados europeos y estadounidenses por tonelada métrica de quinua son hasta cinco veces mayores que el de la soja.
La quinua también es versátil en su forma de ingerirla: puede incluirse en caldos, sopas y guisos, comerse salteada o en ensaladas, convertirla en harina o incluirla en granola y barras de cereal.
El gran desafío del futuro es mejorar su sabor, que es neutro. Si se lograra que este prodigio también fuera apetecible, se abriría una nueva realidad en materia de elaboración de comidas en latinoamérica.