Con más de 3500 hectáreas reducidas a cenizas y el fuego cruzando la Ruta 40, la Patagonia enfrenta una de sus crisis más graves de la década. Mientras el gobernador Ignacio Torres denuncia un plan sistemático de "ecocidio" y ofrece recompensas millonarias, miles de evacuados y el despliegue del avión hidrante más grande de la región marcan una carrera desesperada contra el tiempo y el viento.