Se avanza en una obra estratégica para el futuro de Atucha II
El proyecto ASECG II permitirá almacenar de forma segura los elementos combustibles utilizados en la Central Nuclear Atucha II, una vez finalizado su ciclo en el reactor, en línea con los estándares internacionales para la gestión del combustible nuclear gastado.
Continúa en desarrollo el proyecto ASECG II (Almacenamiento en Seco de Elementos Combustibles Gastados), una infraestructura clave para acompañar la operación de largo plazo de la Central Nuclear Atucha II.
La instalación permitirá almacenar de forma segura los elementos combustibles utilizados una vez finalizado su ciclo en el reactor. Este sistema constituye una solución ampliamente adoptada a nivel internacional para la gestión del combustible nuclear gastado y complementa el almacenamiento inicial que se realiza en las piletas de decaimiento de la central.
El proyecto fue diseñado por especialistas de Nucleoeléctrica y contempla la construcción de una instalación especialmente concebida para garantizar condiciones adecuadas de almacenamiento, bajo estrictos estándares de seguridad y protección ambiental.
Durante la operación de una central nuclear, los elementos combustibles utilizados son retirados del reactor y almacenados inicialmente en piletas de decaimiento, donde permanecen durante un período determinado. Posteriormente, el almacenamiento en seco se presenta como una alternativa segura y confiable para su gestión a largo plazo, utilizada por operadores nucleares de todo el mundo.
El desarrollo del ASECG II representa un paso fundamental para asegurar la continuidad operativa de Atucha II y fortalecer la infraestructura estratégica del sector nuclear argentino. Asimismo, refleja las capacidades técnicas y de ingeniería desarrolladas por Nucleoeléctrica para dar respuesta a desafíos complejos vinculados con la operación de sus instalaciones.
Con este proyecto, la empresa continúa invirtiendo en obras esenciales para garantizar una generación nucleoeléctrica segura, confiable y sostenible, en línea con las mejores prácticas internacionales.





